Ser feliz es de valientes

Os cuento una historia real. Allá por el año 2004, coincidí en la mítica Marcha Quebrantahuesos con Alvaro Neil. Un asturiano que venía de recorrer Sudamérica en bicicleta tras dieciocho meses de constante pedaleo. De vuelta a España, y fruto de tal experiencia, escribió un libro titulado “Kilómetros de Sonrisas” y grabó un pequeño documental. Con la venta de dicho material se autofinanciaría su segundo y gran proyecto: esta vez, recorrer el  mundo entero en bicicleta.

 

Estaba por allí participando en la prueba y promocionando a la vez su nueva aventura. Nos conocimos, conversamos y me atrapó su historia.  Desde entonces, lleva diez años sin volver a su patria querida. Emprendió esta palpitante  andanza un mes de noviembre de aquél año y  hoy  ha visitado ya 78 países y recorridos más de 140.000 kms.

 

Lo verdaderamente interesante para mí de este asunto es conocer lo que rugía en el interior de esta  persona en un momento determinado de su vida. Os cuento: Alvaro Neil, era un abogado con  buen puesto en una Notaria de Madrid. Harto de trabajar once meses para disfrutar uno de vacaciones, tomó una decisión trascendente para él; dejó su plaza, volvió a su Oviedo natal, vendió su coche y con el dinero obtenido inicio el periplo iberoamericano junto a “Cova”, nombre que dio a la que sería su fiel compañera rodante durante los siguientes años.

 

Alvaro era un profesional del Derecho y tenía un buen sueldo pero no se sentía feliz. Descubrió que su verdadera vocación era la de “clown” si sí, payaso. El biciclown, como así se le conoce, decidió cambiar su corbata por una nariz roja. Recorrería el mundo en bicicleta ofreciendo espectáculos de “clown” a los niños y colectivos más desfavorecidos.

Ser feliz es de valientes. Lo leí hace ya tiempo y me gustó esta frase que irremediablemente  invita detenerte y pensar. Cuántas personas no toman decisiones importantes en sus vidas y se quedan en esa tan manida zona de confort, no viviendo, sino, simplemente existiendo.

 

El caso del biciclown nos aporta dos mensajes claros: Busca en tu interior hasta encontrar lo que realmente te haga feliz y toma la decisión y acción para conseguirlo. Quizá esta historia  pueda parecer extrema por su aparente desapego pero estoy convencido que os ha hecho reflexionar. Al menos a mí, sí

@javiergmezR