El riesgo más grande es no tomar ninguno

 

 

 

Con un bolígrafo se puede firmar lo que haga falta. Es la varita mágica con la que rubricar un préstamo del Banco, una constitución de sociedad, un buen contrato…

En el ámbito de los negocios, lo difícil no es crear una empresa, lo verdaderamente complejo es mantenerla. Ahora bien, perderla es lo más probable.

Cuentan que un mítico  y valiente empresario necesitaba ampliar su negocio. Debía comprar una furgoneta isotérmica para repartir tortas y pasteles. La que hasta entonces tenía era un viejo vehículo que funcionaba con placas recargables de frío. A menudo, y  antes de llegar  a medio día, se agotaba el frío interior y el producto se estropeaba. Si querían crecer tenían que invertir

 

Su contable le dijo que no era posible comprar nada pues la tesorería de la empresa no lo permitía. No tenemos dinero, eso es verdad, - dijo el empresario al tiempo que sacaba un bolígrafo de su bolsillo- Con esto puedo firmar lo que haga falta. Vamos a comprar la furgoneta

 

En el mundo hay muchas personas con el mismo bolígrafo que sólo ven en él un utensilio para escribir. En manos de nuestro protagonista era una varita mágica.  Es la constatación a su vez del talante intrépido, a veces casi temerario, del auténtico carácter emprendedor.   Si no arriesgas no “aprendes”…

@javiergmezR