Emprendedor, ponte el casco

 “El éxito no es llegar a la cima, sino volver sano y salvo a casa” (Enhamed Enhamed)

 

El 90% de las empresas que se crean no superan los cuatro años de vida, y el 95% los cinco . Sí sí, la mayoría de los negocios aperturados se quedan por el camino. ¿Qué ocurre entonces?

Los datos son bien elocuentes. No lo digo yo, son los expertos estadísticos. Y es que, resulta muy difícil mantenerse en carrera. Utilizando símiles deportivos, el mundo de la empresa es una gran competición. Participar en ella requiere de una gran preparación y entrenamiento previo y sobre todo de abundante ilusión.

Trias de Bes define tres tipos de emprendedores. 1) “Emprendores NIF” 2) “Emprendedores idea feliz” 3) “ Verdadero Emprendedor. A los primeros les “pone” ir al Notario a firmar la Sociedad –se sienten importantes-. Los siguientes tienen símplemente un buen motivo, y los terceros, están pletóricamente motivados

Se llamaba Mauricio. -Acabando una entrevista le pregunté- Qué serías capaz de hacer por crear tu propio negocio? – con mirada ganadora y supongo, en sentido figurado, me contestó- Mataría… La energía de un emprendedor se encuentra en el depósito de la pasión.

Pero todo con ilusión no funciona. Una vez iniciada la andadura emprendedora y si no quieres quedarte por el camino, ponte el casco porque te vas a caer más de una vez. Las lesiones menores no te impedirán seguir pues un autónomo será capaz de trabajar con fiebre o escayolado. Las fracturas más importantes, fruto de las típicas circunstancias erosivas de carrera, se producen en la cabeza. Hay que protegerse de tanto riesgo emocional. El estrés te acerca a la ansiedad. De ahí a la depresión no resta mucho. Y desde este estado será difícil, aunque no imposible, continuar. Te lo aseguro…

@javiergmezR