Una de cimientos

Una parada, un alto en el largo camino es una  magnífica oportunidad para aparcar el hábito de hacer siempre las mismas cosas. Detente tranquilamente a pensar, pero a pensar sin estrés. Prueba a colocar tu reloj de arena en horizontal y compra ese tiempo para ti, no hay ningún tipo de prisa. Todo ha parado.  Ahora relájate y medita

Piensa por ejemplo que existe una especie de planta, el  bambú japonés, que consigue alcanzar hasta  30 metros de altura. Y lo hace en tan escasas  seis semanas, ¿qué bárbaro no?   ¡No!

 

Lo cierto es que se toma siete años para crecer y seis semanas para desarrollarse. Primero crece hacia adentro y después hacia afuera. Cuando tiene bien construidas sus raíces, sus cimientos,  surge con toda su firmeza. Está seguro de ir hacia donde sea, crecer en cualquier lugar y soportar hostilidad de todo tipo. No importa incluso que corten sus tallos, su fortaleza seguirá intacta adentro. Se regenerará y brotará cuantas veces sea preciso

 

¿Cómo van tus cimientos? ¿has repasado su fortaleza y firmeza? Quizá sea momento de empezar a detenerse y pensar en ti más que en todo lo  demás 

"No podemos sobresalir en el trabajo si no hacemos otra cosa que trabajar", decía Ana Quindlen. Seguro tienes tiempo para invertirlo en ti. Utilízalo y date una vuelta por tu obra interior. Repasa  los pilares que sostienen tu SER y comprueba si, como la planta de bambú, son lo suficientemente sólidos. Si no es así, si no sembraste semilla suficiente o no  abonaste adecuadamente, hazlo ahora,  tienes todo el  tiempo.  Recuerda que paraste el reloj...